jueves, 19 de diciembre de 2013

Ahora hablaremos del Renault 9, el cual fue producido durante un periodo de ocho años, desde 1981 asta 1989.
En 1977, Renault designó a Robert Opron, un ex diseñador de Citroën, para encabezar un equipo de diseñadores con el objetivo de desarrollar un automóvil del segmento C. Este nuevo proyecto fue llamado L42.
La ruptura de las relaciones con el Grupo PSA trajeron como consecuencia la desaparición del Renault 14 y por consiguiente el desarrollo de este modelo que ocuparía el mismo lugar en el mercado.
El nuevo proyecto L42, dirigido por Christian Martin, recoge los criterios de austeridad que, como consecuencia de las guerras de Oriente Medio y la conciencia de escasez del petróleo, trajo la crisis de 1973. El diseño de la carrocería fue realizado por Robert Opron, que se acababa de incorporar al centro de estilo, proveniente de Citroën, donde había dejado vario productos de renombre, entre ellos el célebre Citroën GS. La reducción del consumo se hizo notable y se aplicaron en su diseño, sistemas que facilitaban la sustitución de elementos en las reparaciones a la vez que reducían los tiempos de montaje en su fabricación. El avance de los elementos en plástico en detrimento de los elementos metálicos se hace más patente.
En el interior, los asientos delanteros disponen de un sistema original al estar montados al suelo sobre un solo pie central monoguía. Los pasajeros de atrás disponen así de una mayor comodidad al poder colocar sus pies sin la molestia de encontrarse con los dobles anclajes de los asientos tradicionales.
En cuanto a la mecánica, se utilizó el motor tipo Sierra hasta entonces utilizado en el Renault 12, aunque ahora situado en posición transversal (igual que en el Renault Supercinco). La tracción es delantera y se ofrece con caja de 4 velocidades en la versiones más económicas, de 5 velocidades en las más equipadas e incluso se crea una versión diferenciada con caja de cambios automática de tres relaciones. La gama 9/11 se presenta con motores de 1237 cc, 1397 cc y 1565 cc. Todos ellos de gasolina y del tipo Sierra. La oferta se completa con una versión diésel y una versión Turbo sobre la base del motor 1.4. Ya hacia el final de su carrera, recibe un motor totalmente nuevo de 1.7 litros.
Con la versión Turbo de ambos (1984), Renault entronca de nuevo con la tradición interrumpida unos años de los Gordini, vehículos de altas prestaciones y carácter deportivo realizados sobre la base mecánica y la carrocería de un turismo familiar de gran difusión. La tradición había sido interrumpida con la desaparición del R-12 Gordini, puesto que el sustituto ofrecido por la Regie, el R-5 Alpine, tenía ya otras características, empezando por su tamaño, su concepción, la plataforma de base y hasta el nombre. Los R-9 y R-11 Turbo no resucitan la denominación prestigiosa de los Gordini, sino que se apuntan a la más moderna identificación con un elemento muy característico en la competición automovilística al más alto nivel: el Turbo.
La gama 9/11 de Renault estuvo en producción durante más siete años (en Europa), y no sólo fueron un éxito allí, sino también en Argentina, Colombia (allí solo se produjo el R9 del que se vendieron más de 115.000 unidades entre 1983 y 1999), México (donde fue galardonado "automóvil del año" en 1985) y Turquía.
En 1987, la gama 9/11 es reestilizada con cambios de aspecto como la unificación del frontal de ambos modelos. Estos cambios estéticos, dieron lugar a la denominada "Fase II".
En 1988 se presenta el sustituto de la gama 9/11: el Renault 19, con carrocerías de dos y tres cuerpos y motorizaciones de 60 CV a 140 CV. Con la aparición del R19, la gama 9/11 se acercaba a su fin, que se sucedió en 1989 con más de 900.000 unidades fabricadas en todo el mundo.












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